El amor es matemática pura
para demostrar teoremas inmensos.
Sabemos que matrices son ternura
entre estos determinantes tan densos.
Encuentro integrales desperdigadas
y cambios de variable que se crecen.
Hay calles de ecuaciones ajadas
tras tangentes que tus curvas merecen.
Atrás quedaron aquellos supremos
recorriendo límites infinitos.
Tragaron radicales los baremos
y recogí decimales proscritos.
Veo miles de series desoladas
disuadiendo los anillos de mi alma
y encuentro geometrías enterradas,
viejas olas de números en calma.
23 diciembre 2008
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