Estoy cansado de lanzar probabilidades al viento.
De vivir concretando pasados seguramente improbables,
porque ni siquiera yo los recuerdo.
Estoy cansado de revolver entre aquello que franqueé
para precisamente revolverme por ámbitos inescrutables.
y no encuentro solución para nada, salvo para aliviar mi maldita sed…
Sed de humanos incansables, de lunas descubiertas, de ecuaciones desesperadas.
Fraguando estos agrupamientos voy decayendo inexorablemente
hacia figuras posiblemente oníricas.
más cerca espero encontrar aquello que debe estar prácticamente congelado.
pensemos que vamos más allá de lo que podemos soportar…
Planteemos sinceramente que la muerte viene hacia aquí sin ningún pudor.
para intentar superar esta maldita inquietud…
Es mentira.
Moriremos para desatar alegría.
Encuentro razones lo suficientemente importantes para creer que estoy vivo;
y quiero resaltar la forma en que conjugo el verbo vivir.
Entre otras cosas porque es un componente imprescindible de la muerte.
rubrico certificados donde se dice que se posee… ¿qué sé yo?,
voy y miro tras de mí y veo que ha desaparecido el tiempo…
intentando completar aquellos prados interminables, aquellas oquedades…
Precisamente en el futuro están escritas algunas de esas instantáneas,
líneas digitales de una fragua enorme,
que nos harán probablemente invulnerables.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada